Análisis de los restos y localización de fallos
Una vez recuperadas las cajas negras (recordemos que son
dos, una en la que se graban las conversaciones en la cabina y otra con los
datos de vuelo), así como los componentes del avión de mayor interés para la
investigación, es hora de proceder a su estudio detallado para tratar de
esclarecer las causas que finalmente condujeron al accidente.
Un primer paso es comprobar el estado del avión y la tripulación
previos al vuelo. Fallos previos en el avión, un incorrecto mantenimiento o
la falta de preparación en la tripulación pueden ofrecer indicios sobre las
causas del siniestro. El avión,un Airbus A330-203, fue entregado en 2005 por el
fabricante a Air France, que había sido la propietaria y operadora del mismo
desde esa fecha. A todos los efectos se trataba de un avión muy moderno, que el
día del accidente había efectuado 18870 horas de vuelo y 2664 ciclos. En este
caso, el análisis de los documentos relativos a tareas previas de
mantenimiento, al propio plan de mantenimiento del avión y su aeronavegabilidad
no mostraron anomalías de ningún tipo, puede afirmarse que el avión es despacho
con todos los equipos en orden. Por otra parte, la tripulación encargada del
vuelo estaba compuesta por:
- Capitán, casi 11000 horas de vuelo, de las
cuales 1758 habían sido como capitán en un avión del mismo modelo que el
siniestrado.
- Copiloto 1, con unas 6500 horas de vuelo.
- Copiloto 2, con unas 2900 horas de vuelo.
Queda así patente que la experiencia de la tripulación era
importante. Cabe recordar (véase entrada anterior) que, cuando comenzaron las anomalías,
el capitán se encontraba fuera de la cabina, si bien era cumpliendo con su
periodo de descanso reglamentario y su entrada de nuevo en la cabina se produce
apenas 50 segundos después de que fuera avisado por el copiloto y permanece en
la misma hasta el fatal desenlace.
La meteorología resulta también uno de los factores
determinantes en los accidentes aéreos, hasta el punto de que una cuarta parte
de todos los accidentes aéreos y una tercera parte de los accidentes fatales
están relacionados con las condiciones meteorológicas. En este caso cabe
señalar que las condiciones climatológicas en la zona eran las habituales para
un mes de junio.
En base al estudio de los restos recuperados pueden formularse
ciertas afirmaciones que resultan de gran importancia, no tanto por su papel en
aclarar las causas del accidente como por su importancia para descartar
posibles malfuncionamientos y motivos distintos de los reales. Algunas de las
conclusiones más importantes son:
- No se produjo despresurización en vuelo: Las deformaciones
que presentaban algunas de las tapas que cubren las mascarillas de oxígeno indican
que se encontraban cerradas en su posición habitual, además, en condiciones
normales de operación el oxígeno es enviado a la mascarilla cuando el pasajero
tira de ella y libera los pines de cierre, varios pines fueron encontrados y se
encontraban en su posición de cierre del sistema de oxigeno. Ambas afirmaciones
pueden comprobarse en las siguientes imágenes.
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| Elementos recuperados del sistema de suministro de oxígeno (Fuente: BEA) |
- En el momento del impacto los motores giraban a altas
revoluciones, tal como se desprende del análisis visual de los mismos. Esto
unido a los parámetros de funcionamiento registrados sugiere un correcto
funcionamiento de los mismos durante todo el vuelo
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| Motor recuperado del fondo del oceano (Fuente: BEA) |
- Las deformaciones encontradas en numerosas piezas y
elementos del avión indican que estuvieron sometidas a grandes esfuerzos en dos
sentidos: de abajo hacia arriba y de delante hacia atrás.
- Los flaps
estaban retraídos.
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| Actuadores de los flaps en la cara inferior del ala en su posición de retraidos (Fuente: BEA) |
- No se encontraron ningún tipo de evidencias que
sugiriesen fuego o explosiones a bordo, lo que permite descartar atentados en
los que se emplearan ningún tipo de artefacto explosivo.
- Todo lo anterior permite concluir que el avión impacto
intacto contra la superficie del océano. Esta hipótesis es corroborada también
por las autopsias realizadas a los cuerpos recuperados, en ellos se
identificaron fracturas en la columna espinal, el tórax y la pelvis. Las
fracturas por compresión de la columna espinal, asociadas con la fractura de la
pelvis observada en pasajeros sentados, son compatibles con el efecto que
tendría sobre una persona sentada una fuerte aceleración vertical.
Con toda la información y evidencias recopiladas a partir
los restos de la aeronave y, fundamentalmente, de las cajas negras, es posible
determinar que el accidente se produjo como consecuencia de la siguiente sucesión
de acontecimientos:
Se produce una inconsistencia entre las velocidades
medidas, muy probablemente como consecuencia de la formación de cristales de
hielo en las sondas Pitot, que tiene como consecuencia la desconexión del
piloto automático y la reconfiguración de la ley de vuelo a modo alternativo.
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| Sonda Pitot como la equipada por el A330 (Fuente: BEA) |
Como en todos los accidentes de aviación una acumulación de
errores y circunstancias adversas es la responsable del fatal desenlace. Así
las condiciones meteorológicas favorecieron la formación de hielo en el tubo
Pitot con la consiguiente obstrucción del mismo, esto ocasiona errores en el
cálculo de la velocidad de la aeronave, que desactiva el piloto automático y,
finalmente, la tripulación no aplica los procedimientos correctos para
solventar la situación.
Conocer en detalle las causas de cualquier accidente aéreo
resulta vital para evitar que estas se repitan, así el organismo francés responsable
de la investigación (BEA - Bureau d’Enquêtes et d’Analyses pour la sécurité de
l’aviation civile) ha emitido 41 recomendaciones de seguridad para introducir
mejoras en el entrenamiento de la tripulación, en los procedimientos de vuelo ante
perdidas en la lectura de velocidad, etc. Esperemos que todos los errores o
deficiencias se subsanen y no vuelvan a concurrir en ningún accidente.
Queda la sección de comentarios para debate, dudas o
sugerencias.